Antes de entrar a detallar los derechos que tienes como consumidor/a o usuario/a, vamos a aclarar estos dos conceptos ¿Cuándo eres consumidor/a y cuándo eres usuario/a?
Cuando vas a la tienda a comprar pan para comer, deportivas para calzarte o vivienda para vivir eres considerado un consumidor/a, pues adquieres alguna cosa para tu consumo, utilización, provecho o gasto. Sin embargo, cuando viajas en un autobús, usas el teléfono o reparas tu coche en un taller mecánico, actúas como usuario/a, pues utilizas o disfrutas algún servicio para tu propio uso, provecho o gasto.
Quien no siendo consumidor/a final compra los bienes o servicios, los almacena, utiliza o consume para integrarlos en un proceso de producción, transformación, comercialización o prestación a terceros no sería consumidor/a o usuario/a. Así no es consumidora la persona que compra leche para fabricar pasteles y venderlos en su pastelería, ni es usuaria la empresa que utiliza un tren para transportar sus mercancías.